sábado, 30 de octubre de 2010

DESAPARECIDOS

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blog: pablomalagondanielasarria
ACTIVIDAD 4 MODULO 3
PABLO MALAGON
DANIELA SARRIA
Cátedra Virtual Ignacio Martin Baro


DESAPARECIDOS
En El Contexto Colombiano




Contextualización

“Al 31 de agosto de 2010, 32.682 personas han sido reportadas como desaparecidas y, desde que realizó la primera exhumación en marzo de 2006, la Fiscalía ha recuperado 3.410 cuerpos en 2.822 fosas, y ha identificado y entregado 1.002 cuerpos a sus familiares. Por el momento, 629 cuerpos más están en los laboratorios del CTI y Medicina Legal para ser identificados y otros 125 serán entregados durante los próximos días a los familiares.

La Fiscalía tiene información de al menos otros 9.000cuerpos, arrojados en fosas o escondidos en cementerios como NN. La tarea es difícil para los 18 equipos científicos, liderados por fiscales, porque los cuerpos se encuentran en zonas de difícil acceso y en donde todavía hay presencia de grupos armados ilegales. En su trabajo de búsqueda de cuerpos, 15 comisiones humanitarias han sido atacadas.

La Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía no sabe cuántos cuerpos más tendrá que exhumar en territorio nacional. En un país marcado por la violencia a manos de paramilitares, guerrilleros y grupos armados ilegales, el número de fosas y desaparecidos es incierto.”

Colombia, es un país de un contexto sociopolítico complejo, la multiplicidad y multiculturalidad de los actores violentos, aunados los matices y consecuencias sociales y culturales que estos le aportan al imaginario social colectivo y que trastornan las bases estructurales y culturales del conflicto.

En la actualidad, Colombia es afectada por la actuación de la guerrilla, los paramilitares, la delincuencia común, la corrupción política; todas patrocinadas por el narcotráfico, no en consideración a las drogas como tal, sino de la ilegalidad de la actividad de fabricación y expendio y la riqueza y violencia que de estas se deriva. La estrecha relación que se extiende entre los líderes y representantes políticos con los capitalistas narcotraficantes y entre estos dos y los grupos paramilitares a ocasionado diferentes daños en la sociedad como; desplazamiento forzado, muertes y asesinatos selectivos, desapariciones y masacres a poblaciones y comunidades enteras, en fin, diversos crímenes de lesa humanidad. La corrupción de las entidades del Estado y de los funcionarios con mayor incidencia en el rumbo del aparato estatal, impiden que el Estado pueda participar de manera efectiva en el conflicto y pueda prestar sus servicios y cumplir con sus fines constitucionales de manera eficiente y continua, limitando así, la voluntad política y social de algunos actores.





Conceptualización


Para poder siquiera dar un paso inicial en la restauración y reparación del tejido social, es necesario la intervención del científico social, en este caso bajo las teorías psicosociales de Baro, implementando una ideología de la liberación que permita derrocar las ideologías creadas por el conflicto de la desaparición, las victimas requieren que se trabaje en la memoria histórica y se busque tratar el trauma psicosocial, de tal manera que sea posible para estos, la verdad, justicia y reparación, para lograr una reconciliación autentica con la sociedad, y así lograr la reparación del tejido social.

La Estructura del conflicto colombiano que ocasiona la desaparición masiva y selectiva de personas, se desarrollan a través del conflicto político, de la aparición de los grupos paramilitares y el narcotráfico, como fuentes de mayor impacto, donde participan las fuerzas del estado en coordinación con los criminales y de manera autónoma, dicho conflicto tiene un trasfondo de intereses, en el que se da la disputa por la acumulación de tierras y riquezas, para la explotación del narco y que financia en ultimas a los representantes y dirigentes políticos y elimina a quienes se oponen a la corrupción.

Como lo hemos venido mencionando durante el curso, y por razón de nuestro criterio jurídico y político, el conflicto requiere de una culturización política de la sociedad para desdibujar las ideologías politiqueras de manera que se pueda hacer sano y pleno ejercicio de la democracia, y pueda participar en ella cualquier orientación política libre de amenazas y crimen.



REPARACIÓN DEL TEJIDO SOCIAL


Para realizar o iniciar la reparación del tejido social deteriorado por la desaparición, debe darse la recuperación de la memoria histórica, creando en el imaginario histórico, la realidad de las víctimas de la desaparición, sentando el precedente simbólico, jurídico y político, este ultimo a través de la verdad, justicia y reparación, para avanzar en la reconciliación autentica con la sociedad. En cuanto al precedente simbólico, la memoria histórica debe, en el trabajo conjunto con las víctimas establecer un evento en el cual se planteen las necesidades de curar las heridas dejadas por el conflicto, o siquiera apaciguar dichos daños, con una representación simbólica o material de las víctimas, en este caso, y tratando cada caso particularmente, podría ejemplificarse; la creación de un monumento en homenaje a los desaparecidos de alguna población donde los actores violentos, como los paramilitares, desaparecieron grupos significativos de personas, para dejar sentado en la memoria histórica un elemento artístico y representativo del dolor de estos hechos, y por otra parte colaborar con la elaboración de la historia, contra la verdad oficialista de la historia que naturaliza la violencia para dejarla en el olvido, dándole de esta manera un manejo tal que genere una identidad social de la sociedad con el conflicto.

Vale recordar, que se deben encaminar las acciones necesarias para tratar de recuperar la dignidad de las personas, hallando los cadáveres de las víctimas, logrando que la justicia actué oportunamente en la sanción de los responsables de los hechos, que de la misma manera se llegue a conocer la verdad de los hechos y las razones de estos actos, y buscando así la reparación de las víctimas, para lo cual se debe replantear jurídica, legal y jurisprudencialmente un nuevo camino en la responsabilidad del Estado, ya que no en todos los casos, es imputable la responsabilidad a éste, sino que se requiere de tortuosos procesos judiciales para llegar a lograr una indemnización, y que en muchos casos podría ser desconocida para las familias de las víctimas, es necesario que se tome en cuenta, que somos un Estado Social de Derecho y que como tal, esta cimentado en valores como la solidaridad y la igualdad, considerando que todos los colombianos estamos sometidos y expuestos a el peligro que constituye el conflicto armado y político que vivimos hace mas de 50 años, y que en cualquier momento dicho riesgo puede materializarse de una u otra forma, y entonces será necesario para nosotros una reparación, y el Estado debe por esto crear un fondo de solidaridad de reparación para las víctimas.

No hace falta señalar, que la importancia de la Dignidad Humana en este conflicto es relevante para lograr la reparación de las víctimas, pues el trauma psicosocial del que se trata, es irreparable pero si compensable, es decir, no se puede reparar puesto que no se puede regresar al estado psicológico y material anterior a la ocurrencia de los hechos violentos, pero si se puede apaciguar dicho daño, con lo que hemos venido aduciendo, una eficaz justicia, para así lograr una verdad y una reparación; traducida en una compensación.

Las victimas están en todo el territorio colombiano, la salud mental de las victimas está afectada en tanto que su vida en relación ha sido afectada, pues se ha destruido su círculo familiar y amoroso, se ha creído que es una experiencia normal en la sociedad y que la situación es irremediable, el fatalismo debe dejarse a un lado, para lograr que la comunidad trabaje solidariamente en la deconstrucción de esta realidad y lograr restaurar el tejido social, de manera que no se sigan presentando en esta magnitud dichos actos, reduciéndolos a un margen mínimo, pues sabemos que la meta debiera ser nula, pero nuestro conflicto requiere de más tiempo y trabajo para superar esta faceta de la violencia.

Este proceso social de restauración del tejido social requiere del empoderamiento de las víctimas, para que se organicen dentro de la sociedad, bajo el precepto de la solidaridad y la igualdad constitucional, apoyando a las comunidades afectadas y logrando una integración desde la individual hacia lo colectivo, para hacer transito a la reparación social con miras a derrotar la impunidad, con la eficacica de la justicia, donde haya un acceso en condiciones de igualdad, eficacia y celeridad (transito a el sistema oral), y logrando la verdad y la compensación, donde el Estado a través de los fondos de solidaridad para víctimas del conflicto, puedan ser compensados por fuera aun de las consideraciones jurídicas lógicas, logrando que el tejido social se fortalezca con la cooperación del estado y la comunidad en general, para lo cual se requiere de la eventual participación de las ONG’S y organizaciones defensoras de los Derechos Humanos, y de la comunidad internacional en general.